LIMPIEZA Y DESINFECCIÓN DE MATERIAL.
1. Introducción.
La limpieza y desinfección del material es una de las operaciones más importantes dentro del medio sanitario, ya que es la única forma de reducir el riesgo de reproducción y crecimiento de microorganismos patógenos.
Los microorganismo o gérmenes son organismos de muy pequeño tamaño, como las bacterias, los virus o los hongos, que sólo pueden ser vistos al microscopio y que sealimentan de principios básicos que se encuentran en el hombre o en la suciedad.
Algunos de ellos pueden causar enfermedades introduciéndose en el organismo de un sujeto provocando una infección; a éstos se les llama microorganismos o gérmenes patógenos.
El medio sanitario es propicio a la proliferación de gérmenes por confluir aquí un número más elevado de ellos que en el resto del hábitat del ser humano: en el medio sanitario se concentra una importante cantidad de pacientes con muy distintas enfermedades, la mayoría de ellas provocadas por microorganismos, y debido a que los pacientes están debilitados por sus enfermedades, sus sistemas inmunológicos están deprimidos (lo que puede favorecer nuevas infecciones), etc.
Además, en este medio se realizan intervenciones quirúrgicas en las que se rompe la piel, que es la primera barrera del sistema inmunológico humano, haciendo más fácil la entrada de agentes infecciosos al organismo.
Por otra parte, los agentes patógenos existentes en los hospitales adquieren mayor virulencia y resistencia al irse adaptando a los tratamientos que se aplican sobre ellos con el fin de eliminarlos.
De todo lo anterior se deduce la gran importancia de la frecuencia y minuciosidad de las
operaciones de limpieza y desinfección del material sanitario.
2. El saneamiento en el medio sanitario.
Dentro de las técnicas de saneamiento sanitario que existen, destacaremos aquéllas que se refieren a la limpieza, desinfección y esterilización del material, por ser las que van a romper la cadena epidemiológica de las infecciones. Cada una de estas técnicas tiene distintas indicaciones, tipos de aplicaciones y productos a utilizar con sus correspondientes normas de uso.
La limpieza es el proceso por medio del cual se elimina la suciedad que pueda estar adherida a una superficie, que es el medio en que habitan microorganismos y su fuente de alimentación. Para ser efectiva, debe ser realizada por personal cualificado siguiendo estrictamente los procedimientos indicados según el método empleado.
La limpieza supone la primera técnica de saneamiento. La correcta ejecución de este procedimiento va a ser fundamental a la hora de aplicar posteriormente otros procesos (desinfección y esterilización).
La limpieza no implica la destrucción de todos los microorganismos, sino que los separa del material al que estemos aplicando este procedimiento. La limpieza se hará en los lugares preparados para ello, evitando así la contaminación y transporte de microorganismos a otras áreas.
El procedimiento de limpieza se llevará a cabo lo antes posible, ya que el endurecimiento de las sustancias adheridas al material dificultará su eliminación.
Material desechable y material no desechable.
- Material desechable: este material es de un solo uso; es decir, no es reutilizable.
Una vez que se ha usado se tira, por lo que no es necesario aplicarle técnicas de higiene; ejemplo los guantes de látex, las jeringuillas, las gasas,…
- Material no desechable: es aquél que se usa más de una vez y, por tanto, debe ser resistente a las actividades de limpieza, desinfección y esterilización que van a aplicársele: debe resistir altas temperaturas, debe ser inerte a los agentes químicos, etc. Normalmente, el material no desechable consiste en objetos de vidrio o metálicos.
Aunque es material reutilizable, tiene una vida limitada, por lo que habrá de ser revisado cada vez que se limpie para detectar posibles anomalías que impidan su correcta utilización. En caso de que éstas se detectaran, habrá de ser sustituido por material nuevo. Ejemplo, vidrio, las pinzas y las tijeras metálicas, los termómetros, etc.
LIMPIEZA
Productos utilizados en la limpieza: el detergente.
El detergente es un producto jabonoso que facilita el ablandar y arrastrar la suciedad que se encuentra adherida al material. Es el producto fundamentalmente utilizado para realizar la limpieza.
• Siempre que sea posible, utilizaremos un detergente de fácil uso, con gran poder de penetración, que no presente dificultad en la preparación para no provocar confusiones, biodegradable y no corrosivo.
• Es muy importante tener en cuenta las recomendaciones del fabricante del detergente en cuanto a modo de empleo, propiedades, tipos de aplicaciones y precauciones.
• Estos productos han de utilizarse siempre llevando guantes resistentes.
• Para potenciar la acción del detergente, se mezclará éste con agua para que, cuando haga su efecto, la suciedad quede incorporada al agua y sea arrastrada por ella.
Métodos de limpieza:
Limpieza manual
Ultrasonidos
Máquina lavadora
Procedimiento para la limpieza manual del material.
Estamos hablando de material sanitario es decir, material que ha estado en contacto, o ha podido estarlo, con secreciones orgánicas como sangre, pus, etc. Es por ello por lo que debemos extremar las precauciones tanto para la prevención de riesgos propios como para asegurarnos que quede lo suficientemente limpio para su uso en otros pacientes o para la aplicación sobre ellos de otras técnicas de saneamiento.
La limpieza del material se puede hacer de forma manual o mediante aparatos eléctricos.
Limpieza manual del material.
- Preparar el material de limpieza. Desmontar todos aquellos utensilios que estén compuestos por varias piezas y abrir todas las articulaciones de que disponga para permitir el acceso del agua y el detergente a todas las partes del material.
- Sumergir el material en agua caliente con jabón. Aquí se combina la acción de la temperatura del agua (40-50ºC) con la del detergente para reblandecer los restos orgánicos que se encuentren adheridos al material. El agua jabonosa debe acceder a todos los lugares del instrumental y sin que quede ninguna parte sin sumergir.
Se tendrá la precaución de no meter en agua los materiales que presenten motores o que sean eléctricos para evitar que se estropeen.
- Utilizar un cepillo de cerdas blandas. La fricción es uno de los elementos claves para la limpieza del material, ya que facilita el desprendimiento de la suciedad. Las cerdas del cepillo han de ser blandas para evitar deteriorar el instrumental.
- Enjuagar todos los utensilios. Utilizar abundante agua limpia para eliminar los restos orgánicos y de detergente que hayan quedado en el material. Es muy importante realizar a tiempo esta operación porque, de no ser así, podría aparecer de nuevo la suciedad o bien quedar adheridos restos del detergente al material, lo que podría producir irritaciones al contactar con la piel o bien dificultar procesos de saneamiento posteriores.
- Secar el material con una toalla limpia o al aire. Ha de quedar completamente seco y sin ninguna mancha.
- Una vez terminado el procedimiento de limpieza del material, revisar concienzudamente todos los utensilios asegurándonos de que han quedado en perfecto estado de uso.
- Volver a montar los materiales articulados comprobando que las piezas encajan correctamente.
DESINFECCIÓN
La desinfección es el proceso por medio del cual se pretende la destrucción de microorganismos nocivos.
Principios básicos de desinfección.
- La desinfección es otra técnica de saneamiento, ya que supone la destrucción de los gérmenes patógenos, a excepción de unas formas de vida muy resistentes llamadas esporas.
- El material a desinfectar debe ser previamente revisado para evitar que hayan quedado restos de suciedad en el proceso de limpieza que pueda dificultar este procedimiento.
Métodos de desinfección.
Desinfección física.
En este tipo de desinfección se utilizan fenómenos físicos como el calor, la humedad, etc. para lograr la destrucción de microorganismos patógenos, Los principales métodos por los que se puede llevar a cabo son:
- Hervido o Ebullición. Consiste en la inmersión del objeto en agua hirviendo. Este procedimiento está en desuso actualmente y sólo se utiliza en la pasteurización.
- Radiaciones. Este procedimiento consiste en emplear las radiaciones ultravioletas del sol, al tener éstas propiedades desinfectantes. Este efecto es sustituido hoy en día por lámparas de rayos ultravioletas.
Desinfección química.
La desinfección química utiliza productos químicos para conseguir la destrucción de los microorganismos. Estos productos reciben el nombre de germicidas y pueden ser antisépticos o desinfectantes, según la superficie sobre la que se apliquen. Los antisépticos son aquéllos que se utilizan sobre la piel o sobre cualquier ser vivo. Los desinfectantes son los agentes químicos que se aplican sobre objetos o todo aquello que sea inanimado.
Este tipo de desinfección se puede llevar a cabo mediante las siguientes técnicas:
- Inmersión. Consiste en introducir los materiales en una solución desinfectante.
- Pulverización. proyección del desinfectante sobre la superficie del material en forma de pequeñas gotas.
- Vaporización. Consiste en la producción de vapores de la solución desinfectante; su acción va a estar determinada por factores externos ambientales como la temperatura y la humedad.
- Aerosoles. Es un procedimiento similar al de la pulverización, pero se diferencia de éste en que las gotas son mucho más pequeñas y ello hace que floten prolongadamente en el aire. Una vez que llegan a la superficie del objeto, la impregnan pero no la mojan debido al pequeño tamaño de sus partículas.
- Loción. El desinfectante se vierte en bayetas u otros objetos con los que se aplica sobre superficies o zonas amplias como paredes, suelos, mobiliario,…
Recomendaciones generales para el uso de germicidas.
- Antes de utilizar cualquier producto químico se deben conocer sus normas de uso, indicaciones y conservación.
- Los antisépticos no deben usarse sobre la materia inerte; y los desinfectantes no deben usarse sobre la piel o mucosas.
- Las superficies sobre las que se vayan a aplicar estos productos deben estar limpias, ya que la suciedad puede hacer que disminuya su eficacia.
- La mezcla de varios agentes químicos puede variar o inactivar la acción de estos productos.
- No se debe traspasar la solución de su envase original a otro, ya que determinadas sustancias necesitan condiciones especiales de conservación.
- Siempre que se abra cualquier envase, se debe indicar la fecha de apertura.
Clasificación de los germicidas
Antisépticos. Como ya hemos apuntado anteriormente, los antisépticos se utilizan para destruir los microorganismos existentes en la piel o mucosas de los seres vivos.
Su acción suele ser menor que la de los desinfectantes; su uso sobre objetos inanimados resultaría inocua.
Los antisépticos se indican en los siguientes casos:
- Preparación de piel y mucosas para procedimientos clínicos, como pruebas diagnósticas o intervenciones quirúrgicas.
- Realización de curas locales.
- Lavado de manos en situaciones en las que se vaya a desarrollar o se haya desarrollado alguna técnica.
Los antisépticos se pueden clasificar en los siguientes grupos:
- Yodóforos. Son formas de presentar el yodo que destacan por su alto poder germicida y escasa irritabilidad, pudiéndose aplicar directamente sobre la zona que se vaya a tratar. Además, se eliminan fácilmente lavando con agua. Se debe tener la precaución de mantener los envases tapados y protegidos de la luz y el calor. Un
ejemplo de ellos sería la povidona yodada.
- Clorofenoles. Se suelen incorporar a los jabones y se utilizan preferentemente para el lavado de manos. Entre ellos, destaca la clorhexidina (hibitane) por su acción rápida y efecto bactericida resistente.
- Alcohol de 70º. Es un producto que se puede utilizar como antiséptico y como desinfectante. Se utiliza preferentemente para la desinfección de las manos y de pequeños utensilios como el termómetro, fonendoscopio, estetoscopio, etc. Es necesario que se seque para que el producto se active y tiene el inconveniente de resecar mucho la piel y de ser altamente inflamable, por ello es conveniente mantenerlo en lugares que estén bien ventilados. Actualmente, se utiliza mucho asociado a la clorhexidina.
- Mercuriales. Son de baja potencia. Tienen una acción más bacteriostática que bactericida; es decir, inhiben el crecimiento de los gérmenes más que producir su eliminación. Tienen como inconveniente que suelen provocar sensibilización alérgica.
- Peróxido de hidrógeno (agua oxigenada). Se utiliza preferentemente para realizar el lavado de heridas. Su mecanismo de acción se basa en aportar oxígeno a los tejidos. Es un antiséptico de baja potencia.
Desinfectantes. Normalmente, los desinfectantes tienen más potencia que los antisépticos. Son los que se aplican sobre materia inerte para la desinfección de superficies y de material sanitario.
Clasificación de los desinfectantes. Podemos clasificarlos en los siguientes grupos:
- Aldehidos. Destaca el glutaraldehido al 2%, el cual se considera como desinfectante de alto nivel por su amplia actividad antimicrobiana. La desinfección se consigue al sumergir el material en esta solución, debiendo permanecer en ella entre 20 y 30 minutos.
- Compuestos clorados. Tienen un alto poder germicida, pero presentan el inconveniente de que son muy irritantes, corrosivos y de olor desagradable. Entre ellos destaca el hipoclorito de sodio (lejía), que se utiliza principalmente para la desinfección de superficies, paredes y de útiles de aseo de pacientes como la cuña,
la botella de orina, etc. Tienen la propiedad de ser, además de desinfectantes, desodorante y decolorante; es decir, eliminan olores y colores. Para su aplicación debemos estar en lugares ventilados y usar protección por su alto poder irritante sobre piel y mucosas.
ANTISÉPTICOS Y DESINFECTANTES MÁS HABITUALES SEGÚN LA SUPERFICIE DE APLICACIÓN
Superficie de aplicación Germicidas
Antisépticos Piel y mucosas.
Yodóforos. Ej. povidona yodada.
Clorofenoles. Ej. clorhexidina (hibitane).
Mercuriales.
Peróxido de hidrógeno (agua oxigenada).
Alcohol etílico 70º.
Desinfectantes Materia inerte.
Aldehidos. Ej. glutaraldehido 2%.
Compuestos clorados. Ej. hipoclorito de sodio
(lejía).
Alcohol etílico 70º.
Condiciones que debe reunir el desinfectante.
- Amplio espectro. Debe tener una gran efectividad sobre el mayor número de especies de microorganismos posible (bacterias, hongos, etc.)
- Acción inmediata. Deben actuar inmediatamente al entrar en contacto con los microorganismos.
- Alta actividad residual. Su acción debe ser de larga duración.
- No debe ser afectado por factores ambientales como la presencia de otros agentes químicos o materia orgánica.
- Baja toxicidad. En el caso de antisépticos, no deben irritar la piel o mucosas. En el caso de los desinfectantes, no deben dañar superficies como muebles, objetos o suelos.
- Económico. Debe existir una buena relación efectividad, seguridad y coste.
- Inodoro. No debe tener olor. En todo caso, se permitirá que tenga un olor suave y agradable.
- Gran poder de penetración. Debe acceder fácilmente a todas las superficies.
- Soluble en agua.
- Fácilmente aplicable. No debe presentar complicaciones en la preparación y normas de uso para prevenir posibles errores en su aplicación y favorecer su aceptación por parte del personal que lo maneja.
Elección del desinfectante.
El uso de uno u otro desinfectante depende del material a desinfectar. Clasificación del material sanitario en tres grupos:
- Crítico. Son aquéllos utensilios o instrumentos que están en contacto con la sangre o cavidades estériles. Más que desinfectarse, deben esterilizarse. Ej. Instrumental quirúrgico, instrumental dental, etc.
- Semicrítico. Son los que están en contacto con membranas, mucosas o piel no intacta. Hay que realizar sobre ellos desinfección de alto nivel. Ej. aparatos de endoscopia, palas de laringoscopio, etc.
- No crítico. Son los que están en contacto con piel intacta. Se aplicará desinfección de medio o bajo nivel. Ej. termómetros, fonendoscopio, etc
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